Una de las consecuencias más notorias de la conquista española fue que nos heredaron su idioma. Es lo que nos hermana desde el sur de Estados Unidos hasta la Patagonia, y permite que nos podamos comunicar sin mayor esfuerzo a miles de kilómetros, pero también fue influenciado por las lenguas indígenas. En especial, como ya dije, el náhuatl, que era la lengua que hablaban los habitantes del centro de México, y lo que es conocido en el mundo como el impero Azteca, que dominaba gran parte de lo que es el actual país.
En las incursiones los conquistadores se encontraron con gran cantidad de artefactos, utensilios, frutas, animales, etc., que no existían en el viejo continente por lo que tomaron las palabras de los habitantes de las zonas, y luego ellos mismos se encargaron de esparcir estos préstamos lingüísticos por todo el continente y después por el mundo.
Descubriendo palabras
El caso más significativo está en los alimentos. Pues probaban algo nuevo y tenían que preguntar cómo se llamaba, ellos escuchaban algo y así lo repetían, incorporándose a la lengua española y perpetuándolo hasta nuestros días. Como el caso del aguacate, que viene de ahuacatl y significa testículo, si prestas atención a la forma se nota el parecido. En inglés se incorporó como avocado.
También está el caso del tomate. Entre los mexicanos es un poco controvertido, porque para nosotros el tomate es distinto del jitomate. El tomate es de color verde, y el jitomate, que es el que conocen en el resto del mundo como tomate, es de color rojo. Completamente diferente. En fin, jitomate significa ombligo de agua gorda, raro ¿no?, en náhuatl xictomatl.
Y el último ejemplo que daré es quizás el más delicioso. Chocolate. Esta palabra viene de xocoatl que significa agua amarga. Así que cada vez que pides un chocolate estás dándole vida a la lengua náhuatl. Y una observación más, si notaron aguacate, tomate y chocolate tienen la terminación –ate, muy probablemente si vez una palabra en español que tenga esa terminación la palabra tiene su origen en el náhuatl. Pues los españoles escuchaban –atl, pero esta terminación es imposible en el español, si no eres de México seguro lo intentaste con poco éxito, así que se transformó en –ate porque es una forma más natural del castellano.
Ultima curiosidad
¿Cómo le dicen en tu país a esa pequeña cosa blanca que sirve para escribir en el pizarrón, esos viejos de color verde, o con lo que juegan los niños escribiendo en el piso? En México le decimos de una forma que proviene del latín, pero en muchos otros países ocupan la palabra de origen náhuatl. La palabra es gis o tiza, que son sinónimos, pero nosotros en México utilizamos el gis, aunque también entendemos qué es tiza.
Independientemente de donde seas seguro usas cotidianamente palabras indígenas sin saberlo. Ya seguiré mostrando algunas, mientras tanto a ver qué otras encuentran.
Gracias por leer :D