No recuerdo mucho,
pero sé desde el fondo de mi alma
que te conozco.
No recuerdo mucho,
pero sé que tú y yo ya nos
conocíamos de antes.
.-.-.
Creo haberte visto en mi niñez;
creo que eras una bolita dorada
que brillaba con la luz del sol.
Creo que en varias ocasiones
volamos alto,
con la ciudad alzándose encima,
con el aire batiéndome el rostro.
.-.-.
Memorias como esa las había olvidado...
¿por qué?
