Autorretrato tomado con un celular Blu Life Pure.
¡Feliz miércoles a todos! Ya tenía tiempo sin escribir un poema. Tuve como una especie de bloqueo, pero por fin la inspiración volvió.
Este poema se lo dedico a las mujeres y a nuestra mala costumbre de autosabotearnos, de no reconocer nada de lo bueno que tenemos, de enfocarnos siempre en lo malo. No hay peor crítico que uno mismo. Y en ese saboteo interno se nos olvida quiénes somos realmente e ignoramos todo el potencial que tenemos.
No seamos tan duras con nosotras mismas que ya es suficiente con nuestra carga hormonal ;). Vamos a abrazarnos más, ¡vamos a darnos unas palmaditas en el hombro por todo lo que logramos diariamente!
Te regalo flores, pero no para que te compares
con ellas, sino para que sientas la delicadeza
y hermosura de su textura.
Observa en el espejo quién se refleja
y mira más allá a través de tus ojos.
¿Qué te dicen?
Despierta antes del amanecer para que
veas como el día se va aclarando.
Imagina que son tus pensamientos los
que se despejan conforme pasa
el tiempo.
¿En qué pensaste? ¿En qué pensabas antes?
Mujer, te regalo flores para que te des
cuenta de tu delicadeza y hermosura,
de tu fortaleza y constancia.
De tu florecer interior y exterior.
Mujer, mírate bien.
Entiende la grandeza de tus virtudes,
reconoce el dolor de tus sacrificios,
acepta el aprendizaje de cada error.
Agradécete por existir.
Escucha a tu alma.
Valora en ti toda la luz que posees.
Aprecia la semejanza del amanecer
contigo: el comienzo del día,
la semilla sembrada que da vida.
La transformación de un nuevo ser.
Cuida las palabras que te dices
a ti misma.
Despeja tu mente como lo hacen
las nubes para dar paso al
cielo.
Eres un universo lleno de galaxias
y aún no te has dado cuenta.
Abre tu ser y siéntete ligera,
suelta tu pesadez.
Déjate llevar por lo que puedes
llegar a ser.
Las fotos de las flores fueron tomadas con una cámara Olympus E-520.
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