Bella y emotiva poesía. No debemos nunca abandonar a nuestros viejos, me dediqué en cuerpo y alma a cuidar a mi madre sus últimos meses de vida, y pude decirle que la amaba y ella también me lo decía a mí, me tomaba de sus manos, eso nunca lo olvidaré.
RE: Una historia hecha poema: Dulces y Amargas verdades