Este es un pequeño relato creado para un concurso de microcuentos. El cuento no puede tener más de 250 palabras y debe incluir la palabra "Llave". Les dejo el link por si quieren conocer la página donde se realiza el concurso y si en las respuestas aparece @cheetah no le pongan cuidado, el gato maricón no sabe leer y el subnormal que le da de comer piensa que copiar cosas tuyas es plagio.
https://sweek.com/read/148849/1400000162
¡Que hermoso es el mar!, sereno, brillante. No sé si se está desperezando o ha pasado la noche en vela como yo. Tampoco sé por qué anoche me colé en esa fiesta.
Era una gran casa moderna con jardín. Pertenecía a la dueña de algo de moda o quizás eran tiendas de ropa. Había catering, servían canapés, champán y polvos blancos. Yo andaba mirando a la gente un tanto perdido. Vi a la anfitriona, una mujer seria, manteniendo la distancia como un jefe. Miré aquel cuerpo, esbelto, elegante, vestido de forma sensual pero sin gritar un “mírame”, piernas largas, busto generoso. Levanté la vista y me encontré con sus ojos fijos en mí. Bajé la cabeza, ¡Qué vergüenza! Volví a mirarla disimuladamente y sus ojos seguían clavados en mí, pero se había producido un cambio radical. Ya no vi al jefe, ahora era una belleza, erótica, rodeada de glamour, y todo emanaba de su sonrisa, esa era la llave que abría la puerta a aquel ser magnífico, magnético.
Hablamos, bailamos, coqueteamos. De madrugada fuimos a su alcoba, me sacaba unos 20 años. Yo con más de 40 y la veía como a mi Mrs. Robinson. Dominó cada fase del placer.
Con su perfume en mi piel me ofreció su reino, me ofreció una vida de ocio y fiestas. Viajes, lujos, noches interminables, sexo en satén. Pero tenía que tomar la decisión allí mismo, entre las sabanas calientes.
Parecerá un sinsentido, pero pensé que era muy joven para mí.