Mírame a los ojos; quiero que veas que estoy arrepentida. Una vez, sin hacer nada, me arruinaste con solo transmitir tus emociones. Era mi prioridad vengarme de ti, hacerte el más letal de los daños, pero tú me has detenido de nuevo, haciéndome desistir de mi decisión.
Una primavera no muy lejana, pensé en ti, abrazando yo misma al anhelo de verte destruido. Discutí junto a licores y cigarrillos aquellos planes trazados por mis manos; ansiosas e impulsivas, que buscan tan osadas un vestigio de tu dolor.
Quise invocarte una vez, antes de tener todo realmente preparado, pero la paciencia y su argumento me detuvieron, excluyendo en un rincón a mi zozobra. Te instalaste en lo más profundo de mi consciencia, siendo una copia exacta de la ironía huésped que invité.
Tenía que darle alto a mis ideas, encarcelarlas en prisiones de cristales, no muy aisladas puesto que aun dependo de ellas, pero lo suficiente para no ser corrompida por sus palabras. Era una víctima de todo este suceso, cada momento que pasaba yo enloquecía. Estaba desesperada por verte en tormento, y solo con las menos sedientas de suplicas, acabar contigo en una estocada final.
Llegó finalmente el día de nuestro encuentro, te cité a la misma cafetería que solíamos frecuentar tu y yo. No te opusiste en ningún momento cuando te llamé, lo que fue para mí un golpe muy bajo.
Nos encontramos finalmente ese día; yo estaba sumamente nerviosa, puedo jurarte eso, con un cigarrillo en la mano para calmar mi ansiedad. Llegaste muy gallardo con una sonrisa en tu rostro, con una estupidez muy cargada en tus hombros.
Intentaste sujetar mi mano y yo la aparté, no quería que nada interrumpiera lo que quería decirte. Tenía la boca llena de palabras sucias y vengadoras, dispuestas a lastimarte de la peor manera; pero, algo detuvo con definitivamente mi represalia.
Sacaste un papel de tu bolso, el cual contenía fotografías de nuestro hijo fallecido. Eran fotografías muy extrañas, ya que se veían demasiado recientes. Mi asombro me sostuvo por un buen rato, pero luego mis impulsos comenzaron a buscar respuestas.