Compré 10 dólares en Bitcoin hace sólo unos días y me siento de maravilla cómo si hubiese dado un paso tan grande que pensé que no daría. No porque pensé que no fuera posible sino porque tenía miedo de que fuera un mal momento y estuviese arriesgando unos dólares sin pensarlo más.
Así que decidí que iba a darme este pequeño regalo de navidad: la ilusión. Pensar que estoy haciendo algo bien tiene sus cosas, me hace sentir que todo se puede, esto es lo maravilloso que tiene la navidad, que da ilusión incluso en los momentos más locos o imposibles.
Espero que todos estén pasando un Diciembre agradable, al menos en sus cabezas, porque sé que hay hogares que están en condiciones precarias, que están luchando por sobrevivir y a esos les digo que estoy rezando por ustedes, rezando porque logren sus objetivos, sus metas y sus sueños, sin importar cómo sean o lo que deban hacer para lograrlo.
Mis mayores deseos para todos en estas navidades. ¡Feliz navidad!