A Necessary Introduction
As I often explain, these trips are more than just work; they represent an opportunity to discover the country's natural wonders and be in direct contact with the environment.
Here are some more photos from my work, research, and leisure trips.
Welcome to Santa Cruz del Norte
Santa Cruz del Norte, on the northern coast of Mayabeque, is a place that reveals itself as a bridge between geography and memory. My personal research journey to this municipality began with the certainty that every corner holds a story, and that its geographical features are more than just shapes: they are symbols of identity.
Located about 45 kilometers east of Havana, Santa Cruz del Norte opens onto the sea with beaches that, although less well-known than those of Varadero, possess a serene and authentic quality. Its light-colored sands and constant waves invite contemplation rather than the tourist bustle.
The typically tropical climate offers warm temperatures year-round, with sea breezes that temper the humidity and make the place ideal for relaxation and field research. The hydrography is defined by the mouth of the Santa Cruz River, which brings freshness and life to the area, and by the proximity of coastal formations that reveal the interaction between sea and land.
Among the most prominent geographical features is Peñón del Fraile, a rock formation that rises like a guardian along the coast. Its importance is not only scenic: it is a cultural and natural symbol. For us, their visit represented an encounter with the history and spirituality of the country. The Peñón has been a landmark for fishermen, travelers, and communities who recognize it as a point of reference and a place steeped in legend. Its shape, resembling the silhouette of a friar, evokes contemplation and resilience, reminding us that geography can also be a metaphor for life.
Walking along its beaches and observing the Peñón del Fraile was, in my experience, an act of connection with the nation. There I understood that Cuba is not only defined by its large cities or its most famous tourist destinations, but also by these enclaves where nature and culture intertwine. Santa Cruz del Norte, with its mild climate, secluded beaches, and unique geographical features, speaks to a country that thrives on the diversity of its landscapes.
A final comment
The The trip, beyond the research, became a time for reflection. El Peñón del Fraile is not just a rock: it is a symbol of permanence, of resistance against time and the tides. For Cuba, it serves as a reminder that national identity is also built in these seemingly small spaces, yet laden with meaning. And for us, their visit was an act of recognition and gratitude toward the land that sustains us.
Note: I used DeepL Translate.
The images are my own.
ESPAÑOL
Una introducción necesaria
Nuevamente salimos del instituto en trabajo de campo para investigar uno de los ecosistemas más bonitos del occidente del país ubicado en Mayabaque, la provincia más joven de Cuba.
Como acostumbro a explicar, estos viajes más que trabajo representan una oportunidad de conocer las maravillas naturales del país y estar en contacto directo con el medio ambiente.
Aquí les dejo otros de mis viaje de trabajo, investigación y esparcimiento.
Bienvenidos a Santa Cruz del Norte
Santa Cruz del Norte, en la costa norte de Mayabeque, es un lugar que se descubre como un puente entre la geografía y la memoria. Mi viaje de investigación personal hacia este municipio comenzó con la certeza de que cada rincón guarda una historia, y que sus accidentes geográficos son más que simples formas: son símbolos de identidad.
Ubicado a unos 45 kilómetros al este de La Habana, Santa Cruz del Norte se abre al mar con playas que, aunque menos conocidas que las de Varadero, poseen una calidad serena y auténtica. Sus arenas claras y el oleaje constante invitan a la contemplación más que al bullicio turístico.
El clima, típicamente tropical, regala temperaturas cálidas durante todo el año, con brisas marinas que suavizan la humedad y hacen del lugar un espacio propicio para el descanso y la investigación de campo. La hidrografía está marcada por la desembocadura del río Santa Cruz, que aporta frescura y vida a la zona, y por la cercanía de formaciones costeras que revelan la interacción entre mar y tierra.
Entre los accidentes geográficos más relevantes, destaca el Peñón del Fraile, una formación rocosa que se levanta como guardián frente al litoral. Su importancia no es solo paisajística: es un símbolo cultural y natural. Para nosotros, su visita representó un encuentro con la historia y la espiritualidad del país. El Peñón ha sido referencia para pescadores, viajeros y comunidades que lo reconocen como un hito de orientación y como un espacio cargado de leyendas. Su figura, semejante a la silueta de un fraile, evoca recogimiento y resistencia, recordándonos que la geografía también puede ser metáfora de la vida.
Caminar por sus playas y observar el Peñón del Fraile fue, en mi experiencia, un acto de conexión con la nación. Allí comprendí que Cuba no solo se define por sus grandes ciudades o por sus destinos turísticos más famosos, sino también por estos enclaves donde la naturaleza y la cultura se entrelazan. Santa Cruz del Norte, con su clima benévolo, sus playas discretas y sus accidentes geográficos singulares, nos habla de un país que se sostiene en la diversidad de sus paisajes.
Un comentario final
El viaje, más allá de la investigación, se convirtió en reflexión. El Peñón del Fraile no es únicamente una roca: es un símbolo de permanencia, de resistencia frente al tiempo y las mareas. Para Cuba, significa un recordatorio de que la identidad nacional se construye también en estos espacios aparentemente pequeños, pero cargados de significado. Y para nosotros, su visita fue un acto de reconocimiento y gratitud hacia la tierra que nos sostiene.
Nota: Utilicé el traductor DeepL Translate.
Las imágenes son de mi propiedad.
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