**
En diversos momentos de la historia las autoridades han mirado con cuidado a los actores, tal vez sea porque el actor es uno y todos a la vez.
**
El actor representa una ficción en la seguridad de que los espectadores se la creerán. Ese es, precisamente, el convencionalismo del teatro.
**
Una de las grandes cosas de las obras de teatro es que no establece diferenciaciones entre clases sociales. Todos conviven armónicamente en el escenario
**
No le discuto a quien me dice que el teatro no sirve para nada, porque es verdad. Pero el hombre tampoco sirve para nada y, sin embargo, existe y nadie dice nada.
**
Teatro y esclavitud están reñidos. El teatro es vuelo, y vuelo libre, amplio e infinito.
= = = 0 = = =
Texto e imagen de Tomás Jurado Zabala
Gracias por sus amables lecturas