Soy fanático del fútbol, sigo al Barcelona y mi jugador favorito de toda la historia es Lionel Messi, pues lo que es capaz de hacer con un balón, muy pocos privilegiados son capaces de lograrlo, siendo aún más increíble su capacidad de reinventarse con el paso de los años, sin que eso le restará su dominio en el juego. Esto le ha permitido mantenerse vigente por más de 15 años, algo nunca se había logrado en la historia de este deporte.
Tampoco puedo negar el impacto de la otra bestia de nuestra generación, el portugués Cristiano Cristiano, quien con condiciones diferentes, ayudó a formar una de las rivalidades más grandes del deporte, pues no sólo fueron los mejores de su generación, ganando casi todos premios individuales y colectivos, mientras estuvieron en su prime.
Para más allá de lo hecho en la cancha, lo hecho fuera de ella también es para enmarcar, pudiendo considerarse ambos jugadores como ejemplos a seguir para esta generación, pues demostraron que si explotas tus talentos, te apasionas, y te rompes la espalda trabajando y mejorando cada día más, podrías llegar a cumplir tus sueños.
Es evidente su ejemplo no funciona para todos, pues para algunas personas siquiera explotar su potencial es imposible, ya sean por factores como suerte, condición social o hasta el país donde vives, pero eso no le quita lo ilusionaste que es para un chico ver a estos deportistas cumplir sus sueños y romper récord día tras día, imaginándose ellos mismos en esa situación.
Entrando ahora de lleno al tema del que quería escribir hoy, la polémica absurda y enfermiza de la visita de Leo Messi a la Casa Blanca, y las imágenes que generó con Donald Trump. Esto solo me hace pensar en la irracionalidad de la gente con ideología comunista, que más allá de generarme piquiña en el cuerpo, nos es algo que me sorprenda, a decir la verdad.
En un acto para enaltecer a los futbolistas que ganaron la más reciente MLS, estas personas lo transforman todo en algo complementamente político, incluso buscan manchar la carrera de Messi, iniciando un nuevo capítulo dantesco entre la rivalidad entre el rosarino y Diego Armando Maradona, que para mí, no sólo se acabó en 2022, sino que además quieren incluir un aspecto delirante en la comparativa, lo hecho fuera de las canchas.
Comparar incluso quienes estaban en su círculo cercano, debería ser penado por ley, porque aunque respete la carrera de Maradona como futbolista, saber su nexos con tiranos dictadores como Hugo Chavez o Fidel Castro, solo hace que ya está conversación sea estúpida. Y por más delirante que me suene, ese justamente es un argumento de los detractores de la reunión con Trump, que argumentan que eso nunca pasaría con el pelusa, algo de lo que estoy convencido, pues el mismo presidente de los Estados Unidos creo que no lo invitaría, o al menos no en esta etapa de su vida.
Que Trump sea una figura divisora también es verdad, su pasado no está totalmente limpio de polémicas, pero lo que representa hoy es algo que no se puede negar, más allá de que polémicas como las de Jeffrey Epstein lo persigan, y si se llega a comprobar algo, más allá de sus menciones en la famosa lista, no será más que un corrupto más, que merece que le caiga todo el peso de la ley, pero por los momentos, me remito al principio de inocencia desde un punto de vista legal.
Otra figuras que se han relacionado con el 10 son el presidente actual de la Argentina, Javier Miley, otro hombre de derecha que es una figura polémica en su país, pero que desde una percepción global, una persona de bien que ha traído cierta estabilidad a su país, exponiendo a los corruptos que estaban antes en el poder, quienes a su vez, también estaban íntimamente relacionados con la dictadura venezolana. Así mismo, no podemos olvidar su negativa a estar con otros políticos como el mismo Joe Biden, o incluso, con la albiceste habían mantenido una postura de neutralidad política, que al parecer, esta cambiando.
Lo único que tal vez se le podría criticar, es que siempre se ha mantenido alejado de estos temas, nunca mostrando una postura fuerte hacia una idea o modelo, pero entendiendo su posición y lo que genera su figura, tanto en lo social, como incluso, en lo económico, es más que entendible, llegaron otros a valorar esto como algo positivo, pues no se mete en áreas que no domina, evitando crear un sesgo sociológico
Más allá de estos lazos, lo más importante es su vida en general, pues todos ya sabemos que tiene una familia muy bella, que demuestra día tras día los valores que son la brújula de su vida. En contraposición, el Diego nunca llegó a tener algo tan sólido, e incluso, más allá de sus polémicas con prostitución, y hasta homosexualidad, siempre salen a la luz ciertos rumores de posible pedo..., asociados con su gran amigo Fidel Castro.
Todo esto no hizo más que enojarme, al ver la doble vara de medir de esta gente con la realidad alterada, por eso siempre pienso que hay que defender a las personas de bien, y dejarnos llevar más por nuestras propias creencias y valores, que lo expuesto en redes sociales o periódicos.
No creo ser una persona intachable, pues tengo errores en mi vida muy criticables, como casi cualquier otro ser humano, pero lo más importante es que tengo mi norte bien definido, y mientras tenga oportunidad, me gustaría seguir compartiendo todo lo que piensa este tipito enojado.
Hoy no compartí nada demasiado personal, pero comparado con su majestad Leo Messi, siento que hoy solo tengo que resaltar la gran persona que veo desde mi perspectiva, pues más allá de ser un héroe en los campos de fútbol, siento que fuera de ellos es igual de grande.