¡La imagen fue tomada por mí!!!
Querida Ana:
Ya estoy aquí, recién llegué y siento la necesidad de escribirte, aunque confieso que me siento un poco extraño al escribir una carta, tú sabes que soy más de teclas que de papel, me quedo mirando la hoja cada vez que termino una palabra esperando que salga un corrector ortográfico de algún sitio como por arte de magia, como si fuera posible, ¿puedes creerlo?, la inseguridad se apodera de mí con cada rastro de tinta que voy dejando en este email prehistórico, estoy al llamar a alguien y pararlo a un lado para que me vaya ayudando, es increíble como la tecnología cavó en mi ser y ahora escribiéndote, no sé si ha sido para bien, bueno, te cuento, que el viaje fue muy cómodo, ¡ha!, antes de seguir, como esto no es una aplicación de mensajes o un email, temo al pensar que no la recibas, por favor, escríbame de vuelta para saber si te llegó, esa va a ser la confirmación de leído, que es verdad, mirándolo ahora, puedo ver desde un punto de vista casi sublime cuál es la situación tan práctica que resuelve, y que uno está tan acostumbrado a usar por defecto cotidianamente, ya me duele en dedo pulgar y no he escrito prácticamente nada, ¡eres un caso!, dirías si estuvieras aquí, y te vas a reír con lo siguiente, tuve que buscar en mis cosas el diccionario que me regalaste, pues resulta que casi todas las palabras las estaba escribiendo mal, sabía que estaban mal, por eso lo saque, algo me decía que estaba cometiendo un crimen y la víctima era nada menos que la gramática, parece que en vez de una carta estoy estudiando para una prueba de la Universidad, qué lío he formado, si tuviera mi teléfono, bueno, pero para eso estoy aquí, para alejarme un poco de mi profesión. Espero que estés bien, pronto te enviaré otra carta, por ahora ya fue suficiente para mí, creo que me ha dado hasta dolor de cabeza, Te amo.