No eres tu, es el funesto
pensar que te he perdido,
que en tu mente ya no habito
y de tus sueños me marché,
duele como si fuese mío
aunque no te importe el ayer.
La sinceridad no es sincera
y el querer ya no me quiere,
aún cuando en tus palabras finjes,
tus ojos no me mienten.
En mis recuerdos olvido la amargura,
no hay motivos para no quererte,
no hay amor pasajero que valga,
yo te quiero en todos mis presentes.
Hoy el precipicio se llama nostalgia,
de extraña semejanza me atrapa,
me abordas y me desbordas
en trasnochos que despiertan al alba.
¡Ay amor! Si tu supieras...
Mientras tu callas yo también callo,
cuento las pecas en tu rostro,
tallo las líneas de tus manos finas,
y aunque te esté perdiendo entre silencios,
en ese instante te hago mío.