Estilo de vida saludable, bienestar y longevidad constituyen la tríada de la satisfacción humana. El primer aspecto es clave para impedir desequilibrio orgánico, en otros términos la enfermedad. Involucra el cuidado de sí mismo para el fomento de la salud física, mental, emocional y espiritual.
El segundo apunta a la felicidad. Deleite con lo que se logra en el proyecto de vida personal. Se manifiesta a través del optimismo y la tranquilidad ante decisiones que a diario se asumen. Es el disfrute por lo que se tiene.
El tercero puede surgir como consecuencia de la salud y el bienestar, pues prolongan la vida auténtica. De agradecimiento con el Creador, valoración del propio ser y autorrealización. Es vivir de modo positivo en acción permanente y entusiasmo independientemente de la edad.
En fin, la tríada comentada evidencia calidad de vida, entusiasmo y esperanza. Se sustenta en el autocuidado e inteligencia emocional para el logro de salud plena. Depende de decisión personal.