Desde que te observe a la lo lejos, con esa pequeña maleta color negro como tus ojos, capaces de perforar lo más profundo de mi alma, mi corazón se detuvo durante una milesima de segundos.
Mis manos temblaron cual gelatina, mi garganta se ahogo y mis ojos se aguaron, mi estomago se revolvió en un mar de sentimientos.
Me prometiste que estarías siempre conmigo... ¿Por qué me mentiste
-No quería lastimarte...
Lo hiciste...
-No quería que lloraras...
¿Acaso es que no ves mis lágrimas?
Las lágrimas son debido a tí, a tu partida, las lágrimas son por un amor imposible, por un "te extraño" que jamás podré recitar en mis labios, por tristeza...
Te extraño...pero te olvidaré.