Así es Parauri, pienso que nadie puede imaginar lo que están viviendo esas personas, que nada de lo que nadie pueda decir puede siquiera describirlo y que sólo Dios puede darles la fortaleza para mantenerles cuerdos y de pie; honestamente, yo no sé si podría. Como bien dices, el espíritu del venezolano es muy fuerte.
Un abrazo, gracias por regalarnos tu reflexión.
RE: ¿De lo malo lo bueno? Fe, actitud y crecimiento (Esp-Eng)