Quisiera saber a donde miran esos ojos tan radiantes, que se notan tan preocupantes y te hipnotizan al instante, dama fiera y cautelosa, se le podría comparar con una rosa, espinas para su auto-protección, para controlar a cualquiera que quiera tomar el control, y hermosa sin duda, pura como la flor, que al campo da color.
Y floreciendo con su amor, las praderas cambiando de color, brindándole una nueva fragancia a esta tierra desolada y pestilente, dejando el perfume dulce de su ropa, en cada parte que ella toca, agregándole un grato y suave aroma, que encantaría a cualquier humano o animal, que por estas praderas llegase a caminar...