En su corazón hay un agujero, el oscuro abismo donde habitaba el amor, una marca negra en su alma, donde se encontraba la esperanza, sus manos tocan mi anzuelo, y mi corazón está es sus garras, trato de respirar pero me alimenta en seguida, con un aíre envuelto en caos, avivando la llama perdida, tiene un toque divino y una aura demoníaca, saciando tu interior, y poniendo en ti una maldición.
Tiene sangre fría como el hielo, y un corazón ardientemente de fuego, es la bestia en mis huesos, obteniendo todo lo que quiere cuando me tiene preso, como si nada, teniendo dos pequeños cuernos, y sin poderlo negar, me atraen más de lo que pude esperar.
Ella es como el fuego y el pecado, quemándome en cada bocado, este amor parece suicida, pero me alivia la herida, la aflicción se va, se aleja, y en mi una maldición deja, me desgarrará lentamente, pero me avivará el alma, y me condenará el corazón, no miraré atrás, devora mi razón, has que pierda por completo la cordura, y que tus labios liberen ese dulce veneno y me envuelvan en locura.
—StrangerWoolf~
Yo antes de ti no era yo, era otro, una versión peor.
Y esa es mi moraleja de cualquier relación.
Sal de ella mejor de como entraste.
Más jodido, más escéptico, más roto pero mejor persona.