Lúgubre deseo de muerte que en mis entrañas se apodera,
lúgubre montaña de espera que las noche de silencio llama,
al invocar la calma se escuchan gritos y al despertar el
alba la sangre derrama..
Lúgubre deseo maldito que en las bocas de los mudos
claman, artística fase oscura dueña de mis terribles ganas,
abyecto deseo funesto conquistador de encantos infinitos,
sea blanco sea negro lúgubres pecados benditos…
Lúgubre en las caderas de perfecta inválida humana,
se siente dueña del mundo postrada en su linda cama,
palabras de danza sucia en bocas de mil paganas, rozando
entre lindas pieles esculpidas de porcelana…
Lúgubre embrujo baldío que parasitas el alma sana, vas
creciendo contra el tiempo con púas de telaraña, cáncer
de fina malla que yace en el agua clara, tenebrosa brisa
triste que enviste la carne humana..
Lúgubre en mí se siente el estar sin esperar nada, como
perla de brillo negro reflejada en concha nácar, espejismo
taciturno de melancólicas sabanas, galopantes en mi
mente como droga envenenada