¿Por qué reprimir lo que has de anhelar entusiasmada?
De sentirte en una fantasía locamente extasiada
Que las manos que recorran tu piel sean poesía
Que los besos en la boca recorran hasta llegar a tus labios extremadamente mojada.
Por qué no dejar volar a la imaginación
y cumplir el sueño aquel de aquella noche
Disfrutar enteramente del sexo y del placer sin ningún reproche
de llenar de fuego al cuerpo y de absoluta emoción.
Que en el éxtasis de la lujuria y el deseo
seas aquel, el otro o yo que te poseo
y que una ola de desespero y culpabilidad corrompida
haga de la noche caricia empuje y acogida.
Que la miel que brote de tu ardiente cuerpo
Se mezcle con la sal, que el aroma que se haga eterno,
que el perfume se confunda con el pecado
Que tenga inicio todo, pero que nunca se sienta acabado
Que el agua luz que explota el sentido
se quede en ti, que al cien por ciento lo hayas vivido
Que se mojen las sabanas y se sienta acelerados los corazones
La respiración esté al filo de la Vida y la muerte
Que todo empiece suave y termine en algo fuerte.
Y cuando abras los ojos de tu letargo silencioso
sientas que has tenido el sueño más candente y pecaminoso.