Tenemos que vivir la vida de manera que no exista un mañana, vivirla al máximo, con juicio y precaución, vivirla sin dañar a nadie, sin dañarse uno mismo, disfrutar cada momento vivido, saber administrar el tiempo y las palabras... Las experiencias de la vida, nos enseñan a no cometer los mismos errores, buscar la paz y la felicidad en personas que sumen en tu vida, no que resten. La vida es una sola y momentos felices hay pocos, así que estamos en la edad de quedarnos con la culpa, más no con las ganas.