como todo en exceso trae consecuencia la impaciencia igual no daña por ejemplo imaginemos que un conductor viaja por una carretera de doble sentido y llega a un tramo donde está prohibido adelantar. Una mujer conduce el auto que le precede ligeramente por debajo del límite máximo de velocidad. El hombre se impacienta porque le parece que ella va demasiado despacio; así que se arriesga y acerca más su vehículo al de la señora. Tras unos minutos, no aguanta más, acelera a fondo y la adelanta. No solo viola la ley, sino que además se expone a provocar un accidente. con consecuencias fatales en cuanto a la salud nos arriesgamos pues la impaciencia está relacionada con la frustración, la irritación y hasta la ira. Estas emociones negativas aumentan el estrés y en consecuencia deterioran nuestra salud. La Asociación Médica Americana publicó un estudio reciente en el que señala a la impaciencia como un factor de riesgo de la hipertensión, incluso entre adultos jóvenes. de la misma manera la impaciencia contribuye a que se pospongan las tareas cotidianas dejándolas para después para último minuto así lo menciona el diario británico The Telegraph, el profesor Ernesto Reuben afirmó que “la costumbre de demorar las tareas reduce de forma significativa la productividad laboral y supone más gastos para la sociedad, pues [las personas impacientes] posponen indefinidamente el papeleo”. además la impaciencia irrita y promueve la violencia ano de adultos como de niños ya que las personas impacientes son más propensas a consumir mucho alcohol, a comportarse con agresividad y suelen tomar decisiones rápidas sin meditarlas sin consultar los pro y contras de cada decisión tomada, estas son solo algunas de las consecuencias negativas de la impaciencia. así que amigos (as) a vivir un día a la vez cultivemos la paciencia