Clímax reparador

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9y

Llegó a su casa y se desnudó completamente, sus ropas le pesaban y se sentía más cómoda y libre desprovista de éstas. Llenó la bañera con agua caliente e introdujo todo su cuerpo.
Era su momento de mayor placer, una especie de ritual para ella, su meditación particular, aquella que la ayudaba a ordenar ideas y repensar todo lo acontecido a lo largo de su ajetreado día.

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Pero también era un momento idóneo para desconectar del mundo, de todas sus preocupaciones, de todo lo que rondaba por su cabeza y huir a un lugar más placentero, lejos de ese mundo cruel.
Enjabonaba todo su bello cuerpo de forma delicada y meticulosa, poco a poco y disfrutando plenamente de lo que hacía. El gel pasaba por cada poro de su piel, posteriormente se lo iba aclarando con agua con sus suaves manos, ese momento la excitaba siempre y no podía evitar en un momento tan relajante renunciar al orgasmo.
Empezaba rozándose sus pequeños y firmes pechos, los agarraba con las manos y apretaba con firmeza, su boca no se podía mantener cerrada debido al placer que solo eso le otorgaba, continuaba acariciándose la barriga y los costados, llegando hasta sus esbeltas piernas, entre ellas asomaba su vello púbico y el órgano que proporciona más placer a la humanidad, el clítoris.
Tocaba su clítoris lentamente, buscando su excitación y posterior erección, al mismo tiempo con sus dedos abría sus labios para poder sentirlo todo, llegando hasta la vagina donde introducía levemente su dedo medio. Elevó sus piernas, apoyándolas en ambos poyetes de la bañera, alzó su pelvis y comenzó a masturbarse de forma más intensa utilizando ambas manos.

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Elana comenzó a gemir de placer, su respiración se hizo más intensa, su clítoris se enrojeció y creció en tamaño, el orgasmo llegó y con él múltiples gemidos de mayor intensidad. Una vez alcanzado el clímax, las sustancias segregadas por su cuerpo debido al orgasmo le provocaron una gran satisfacción y felicidad, se calmó y continuó con su placentero baño que la ayudaba cada día a evadirse de un mundo falto de placeres orgásmicos.

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Clímax reparador | Ecency