Lo supe cuando la tarde estaba cayendo
dolorosa como siempre
y miré por primera vez
el cuerpo desnudo del sol
Y no me ardieron los ojos
de verdad /además
me quedé mirando
Como se iba ocultando la señora
despojada en el horizonte
y comprendí
verdaderamente comprendí
que ya no vendrás
porque el sol
por primera vez
y tal vez por última
se negó a palparme el rostro.