Dos grados centígrados Tal vez no sea mucho frío para la mayoría, pero si a eso le agregamos el viento y la lluvia sí que se siente frío.
Esa noche estaba tratando de dormir, cubierto hasta la cabeza, apenas sí dejaba de temblar, por supuesto pero cada vez que trata de conciliar el sueño el mismo sueño se repetía. Soñaba que estaba dormido sobre el techo, el frío extremo me hacía temblar descontroladamente. Los gatos empeoraban aún más la situación. Pero de pronto me daba cuenta de que estaba soñando y me forzaba a despertar para estar de nuevo debajo de las cobijas. Nuevamente me levanté a orinar. Busque en el closet otro cobertor y me volví a dormir. Igualmente empecé a soñar que estaba en el techo, esta vez me levanté dentro del sueño para asomarme por la orilla. Desde arriba a los dos navideños se veían muy diferentes, el viento movía los árboles, estaríamos como unos dos o tres grados bajo cero y el dolor de mi garganta volvió de nuevo a molestarme. Buen día Despierta, el frío se fue inmediatamente, pero al tocarme los brazos lo sentí helados.
Ya eran como las 2 de la mañana, el mismo sueño se había repetido varias veces, estaba cansado. Me pusimos audífonos para no oír la lluvia, busque una película dispositivo que siempre tengo en la cama y finalmente me quedé dormido.
Historia corta y fotografía