En tupido follaje te escondes Impávida y tranquila.
Con tus trémulos labios Besas el aire Y Me devuelves la vida.
Déjame deslizarme Por tus mulos Blancos como la leche Que recorra tu semblante que Que me escurra como aceite.
Permíteme que te descubra Aun en la penumbra Que descanse en el hogar que es tu lecho Beber del elixir de tu cuerpo.
Rodéame con tus brazos Perfumados con canela Escóndeme en tus ojos Iluminados de acuarela En donde aún veras la estela De ese hombre que te añora Como antes hoy y siempre Al comienzo de la aurora.
Por ti, mi amor Que te escondes en la bruma Por ti estoy en vela Como siempre centinela De este amor Que no se extingue.
Yo espero en la tormenta Firme e inequívoco Pues es tu amar El que me espera Al cesar la tempestad.
Rezo porque me extrañes Tanto como yo te extraño Que tu cuerpo y el mío Sigan siendo uno solo Cada vez que te pienso Cada vez que me enamoro.
El juramento de sangre Que una vez nos hicimos No lo borre la distancia Ni el tiempo que es un abismo.
Acuérdate de mi boca Y de mis ojos que te añoran En esta noche de julio en donde todo es negro ahora.
Brotan de mi cuerpo flores carmesí Y te lo juro Solo pienso en ti.
Júrame tu ahora que estaré en un tu corazón Resguardo en tu regazo Protegido por tu amor.