Es natural ser buscadores, pues siempre estamos yendo tras algo, ya sea alcanzar algo material, una meta laboral o en este caso encaminarse en el crecimiento espiritual. En todo esto, es normal que unas búsquedas sean más sencillas que otras, eso depende del nivel en que se presente. Si nos referimos al plano de lo visible, físico, material, en fin, todo aquello que esté fuera de nosotros, resultaría relativamente fácil llegar a él, pues estamos acostumbrados a establecer planes para lograr obtenerlo por diferentes medios; pero cuando hablamos de espiritualidad, esa parte subjetiva, íntima e intangible no podemos pretender alcanzarlo por los mismos métodos.
Estamos acostumbrados a tener una mentalidad de provecho, de que en todo momento debemos llegar a un lugar, tener una ganancia o de lo contrario no ha valido la pena. Estamos tan vacíos interiormente que reclamamos lo mismo de la espiritualidad y es un grave error para todo aquel que está entrando en él camino de su propio descubrimiento.
Pero, ¿qué hacemos mal a la hora de encaminarnos en la búsqueda espiritual? ...Principalmente que no hemos sido conscientes de que todas las respuestas siempre han estado dentro de nosotros... Pero además de esto, estos cuatro errores que comúnmente cometemos, nos llegan a limitar y hacernos retroceder.
SEGUIR EL CAMINO DE ALGUIEN MAS
Muchos hemos dado inicio a nuestra vida espiritual porque hemos conocido a una persona que nos ha inspirado, nos mostró lo bello y luminoso que podía ser seguir las sendas de la espiritualidad y nos ha tocado en lo más profundo. Sin embargo, muchos cometen el error de pretender ser esa persona, casi queriendo ser idéntica en su práctica, esto nos limita y limita nuestra búsqueda porque no nos proporciona la libertad que conlleva la verdadera espiritualidad. En él inicio puede ser necesario, ya que apenas estamos iniciando, pero más y más debemos alejarnos y agradecer por cada lección que nos proporcionan cada persona, suceso, libro, etc y así, ir edificando nuestra propia práctica, que se ajuste con nuestra forma de vivir y concebir el mundo.FIJAR LÍMITES
La espiritualidad es una parte delicada de cada uno de nosotros, nos va revelando poco a poco nuestra verdadera esencia, pero estas revelaciones llegan sin una fecha establecida o determinada hora, simplemente llega, sola, sin presión y cuando considera que es necesario, pero no entendemos eso, en todo momento exigimos límites temporales y asi no funciona la espiritualidad. No podemos exigir que determinada situación pase en determinado momento porque así lo queremos. Es por eso que muchos que inician se desaniman y deciden poner fin a su búsqueda. No fijes limites, no esperes que ocurra nada, solo vive, consciente y feliz de tomar el camino espiritual; disfruta y veras como poco a poco toda esa disciplina te va dando la oportunidad de evolucionar y concebir una nueva realidad.ESTABLECER METAS
Tenemos la costumbre de establecer metas para todo y así hemos ido obteniendo todo lo que hemos querido, pero la espiritualidad es la excepción. No podemos alcanzarla solo porque hemos hecho un plan, así no funciona. La espiritualidad es un suceso que se da desde el interior y de forma espontánea, no hay escalones que subir, ni un camino que seguir; no hay un mapa, solo tienes tu intuición, pero para llegar a tu intuición debes despojarte de la idea de que siempre se puede idear un plan para alcanzar todo.APEGARSE A LOS MILAGROS
Muchos consideran que por seguir el camino espiritual, les da derecho de gozar de milagros, vaya pensamiento reducido. Cuando tenemos la expectativa de que en nuestra vida sucedan milagros, en realidad es donde más nos estamos alejando del ser divino y de nuestra búsqueda. Pues solo hay una realidad y es nuestro deber ir más allá de la separación tomando acción, pues el mundo espiritual no es un mundo pasivo de solo meditar y reflexionar... Es construir nuestra propia realidad y evolucionar por medio de nuestra elecciones y practica.
Así que... Se consciente cuando uno de estos errores este nublando tu camino y aléjalo, se consciente que tu le das ritmo y vida a tu espiritualidad. Todo está en ti.
¡Que todo lo bello rodee tu vida, eres un ser de luz y puedes crear en todo momento todo lo que desees... Solo debes abrir tu corazón!