De las violentas humedades, de
los lugares donde se entrecruzan
residuos de tormentas y sollozos,
viene
esta pena arterial, esta memoria
despedazada. Aún enloquecen
aquellas madres en mis venas. No
enmudece la alondra ensangrentada.
ANTONIO GAMONEDA
(Publicado en el libro ‘Las ínsulas extrañas’.