Me queda una semana para mí retorno a Venezuela, mientras tanto mi hija me organiza las últimas visitas.
Mí hijo nos presto el coche para ir más cómodamente, vamos a visitar Segovia. Una hora y pico de camino desde Madrid.
Famoso por su cochinillo entre sus preparaciones.
En el camino vimos la Cruz del Valle de los Caídos.
La puerta de San Andrés uno de los accesos qué se mantiene en pié.
La subida inclinada cómo todas las fortalezas o Alcázar lo más arriba y rodeado de aguas.
Tantos espacios qué ver, cuartos, ventanas, armas de guerra, un lugar para la Santa misa personal para los reyes. Espacios decorados con tapices. Ventanas con cristales decorativos.
El Alcázar fué por muchos años una escuela y sufrió un gran incendió, con ayuda de los alumnos lograron poner a salvo los libros más valiosos de la biblioteca.
No podía faltar de visitar el famoso acueducto de Segovia una construcción de la época de los romanos.
La comida tradicional allí es el cochinillo, un lechón qué cocinan completo. El más costoso 45 euros, el más económico una porción de 17 euros.
Terminamos comiendo Poke esa comida hawaina qué se parece al suchi. Mis sobrinos no lo conocían.
La catedral estaba cerrada pero pasamos por allí admirando su exterior.
Recuerdos de una máquina colocas un euro y 5 centavos y le das vuelta a la manivela y lo conviertes en un recuerdo en la moneda.
Espero qué estén disfrutando de éste paseo, yo me tomé un anti dolor pal cuerpo, para poder subir y bajar todas esas cuestas, caminando todo el día y poder compartirles éste paseo de cultura.
Hay tanto qué ver, el acueducto tiene una leyenda sobre el diablo y una doncella, se los contaré en otro post lo qué yo ví por allí.
Fotografías por compartir me quedaron por montón, hay qué estar allí para ver la cantidad de gente caminando por todo el pueblo.
La plaza mayor del pueblo estaba llena de gente.
Miren a quién encontré en las tiendas.
Todas las fotografías tienen marca de agua y fueron tomadas con mí móvil Realme 5 pro.