English version
Another room awaited me inside the Antonio José de Sucre Museum. This time, I stepped into the office of Vicente de Sucre y Urbaneja, who served as councilman and mayor of Cumaná from 1799 to 1800—at which time Antonio José de Sucre was four years old. According to historical records, this space—a very elegant setting within the mansion—was recreated. A soft light filled the room, creating an atmosphere of solemnity.
On the desk lay a replica of a letter and a quill pen with ink—the means of communication of that era. The contrast with today is stark, since a letter used to take weeks to travel from one place to another within the same state, whereas now the internet allows for the instantaneous transmission of information to any part of the world.
This office features elegant furniture and a large, eye-catching rug, all of which complement the Rococo-style décor. The office was designed to serve various purposes, as Vicente de Sucre y Urbaneja went on to hold high-ranking public offices, including the rank of colonel in the independence army.
Likewise, the office was used to manage the family’s business accounts and to hold political and military meetings. Spending some time here is like stepping back into the colonial era to connect with history and imagine how the alliances and strategies that drove the country’s independence were forged.
It also means imagining how that boy named Antonio José watched in admiration as his father wore the military uniform of the national army—the very same uniform he would wear years later for the glory of this region, which is identified by the surname Sucre.
Versión en Español
Otro salón me aguardaba dentro del Museo Antonio José de Sucre. En esta ocasión me adentré al despacho de Vicente de Sucre y Urbaneja, quien fue Regidor y Alcalde de Cumaná desde 1799 hasta 1800, para entonces Antonio José de Sucre contaba con cuatro años de edad. Según los registros históricos se recreó tal lugar, un escenario muy elegante de la casona. Una luz tenue se dejaba sentir, dando sensación de solemnidad.
En el escritorio estaba una réplica de una carta y una pluma con tinta, la forma de comunicación de la época. El contrate con lo actual es abismal puesto que una carta solía tardar semanas en llegar de un lugar a otro dentro del mismo estado, en cambio ahora el internet permite la transmisión instantánea de la información a cualquier parte del mundo.
En este despacho se aprecian muebles elegantes y una gran alfombra muy llamativa, haciendo juego con la decoración que corresponde al estilo Rococó. El despacho era un recinto concebido para cumplir diversas funciones toda vez que Vicente de Sucre y Urbaneja llegó a desempeñar altos cargos públicos, incluyendo su grado de Coronel dentro del ejército independentista.
De igual forma, el despacho servía para llevar la contabilidad de los negocios familiares y además sostener reuniones políticas y militares. Permanecer un rato acá es volver a la época colonial para conectar con la historia y recrear cómo se tejieron las alianzas y estrategias que impulsaron la emancipación del país.
También es imaginar cómo aquel niño llamado Antonio José observaba con admiración a su padre portando el uniforme militar del ejército nacional, mismo que llevaría años después para gloria de este territorio que se identifica por el apellido Sucre.
✓Photos from my personal gallery, edited with Fotocollage.
✓Text translated with DeepL.
✓Fotos de mi galería personal, editadas con Fotocollage.
✓Texto traducido con DeepL.