I confess that sometimes I find my city too small, as if it could fit in a single frame, as if a palm tree—the national tree—a gazebo, a moderately tall building, and the blue sky could encompass what it means to walk through Santa Clara. At other times, it might be enough.
It doesn't matter, one always goes out to explore the paths, the trails, the streets, the parks, like someone leaping among the clouds to kiss the light...
And one finds the roundabout conquered, at any hour, on any day, by one of the most sublime musical groups in our country—I won't tell you the name of the group because I'll talk about them later.
The gazebo in Leoncio Vidal Park in Santa Clara, Villa Clara province, Cuba, was built as recently as 1911.
Originally made of wood and now featuring an eclectic architectural style with predominantly neoclassical elements, it stands out for its state of preservation despite having four columns corroded by time—a fact imperceptible at first glance, but evident in the condition of the ground.
Its unique acoustics and tradition have historically made it a worthy venue for the province's leading concert bands, who delighted audiences with their performances every afternoon. However, currently, awaiting a decision on its renovation, it has fallen into disuse.
Several mysteries surround it. One of them relates to the fact that it houses a tunnel providing access to the Teatro La Caridad—an institution I will tell you more about in a future post. Another myth is linked to archaeological remains of what was the city's first cemetery, dating back more than 300 years.
No matter the mystery, its magic is captivating.
Just as the statue of Marta Abreu catches the eye, right behind —or in front, depending on the position adopted—, like someone who cares for and contemplates the surroundings.
This statue, erected between 1921 and 1924 by the French sculptor August Maillard in honor of one of the city's greatest historical benefactors, is in an excellent state of preservation and is a must-see for anyone visiting this area.
Looking at this monument right now fills me with emotion, and I think of all the hives in Baire, an iconic place in our country, that hold our beehives in such high regard. Perhaps they don't know why, but now they will understand.
It should be known that previously, in the 17th century, a church bell tower stood on this very site. It was Rosalía Abreu, Marta's sister, who oversaw the creation of this bronze monument on a dark green granite pedestal.
If we walk around the base, we can appreciate allegorical representations of Marta Abreu's work and the city's coat of arms on the front, while it seems as if she is watching us, seated with a book in her hands. And this is why we remember those luminous beings of Baire: it turns out that the book, written by Luis Estévez—an important figure in the city—is titled: From Yara to Baire.
This monument also has its own mythology. It is believed that Marta Abreu's entire personal treasure lies beneath it.
There are other versions that specify what is buried: a lead box, built for the occasion, containing a copy of each of the newspapers of the time in the town, a collection of silver coins, photos of what was the Main Parish Church before and after its demolition in that chronological period, a copy of the novel The Broken Glass, by Francisco López Leiva, a sonnet by Augusto Vidaurreta, among other items.
Whatever lies hidden beneath, one can only sigh at its magnificence, kiss the petals of the surrounding flowers, contemplate the landscape, and invite you all to come and share the emotion of something as sublime as this special environment that will welcome you with a smile, the same smile that offers you all a hug of light!
Thank you very much for your visit!
©Copyright 2025 Roswel Borges Castellanos. All rights reserved.
Les confieso que a veces encuentro a mi ciudad demasiado pequeña, como si cupiera en un fotograma, como si una palma —árbol nacional—, una glorieta, un edificio medianamente alto y el cielo azul, pudieran acoger lo que implica caminar por Santa Clara. En otras ocasiones, puede suficiente.
Da igual, uno siempre sale a recorrer el camino, los senderos, las calles, los parques, como quien salta entre las nubes para besar la luz...
Y se encuentra con la glorieta conquistada, a una hora cualquiera, de un día cualquiera, por una de las bandas musicales más excelsas de nuestro país — no les diré el nombre del grupo musical porque luego hablaré de ellos.
La Glorieta del Parque Leoncio Vidal de Santa Clara, en la provincia Villa Clara, Cuba, fue construida en fecha tan cercana como 1911.
Inicialmente de madera y hoy día con una arquitectura ecléctica donde priman elementos neoclásicos, destaca por su estado de conservación a pesar de tener cuatro columnas corroídas por el tiempo, cuestión esta imperceptible a primera vista, pero que se manifiesta en la condición del suelo.
La tradición y acústica única que posee, la hace merecedora de haber acogido históricamente a las principales bandas de concierto de la provincia para deleitar a todos con sus conciertos durante cada tarde, pero actualmente, en espera de la decisión de remodelarla, ha quedado prácticamente inutilizada.
Sobre ella confluyen diversos misterios. Uno de ellos, relacionados con el hecho de acoger en su interior con un túnel que brinda acceso al Teatro La Caridad —institución de la que les contaré también con más detalle en un próximo encuentro—. Otro mito se vincula con restos arqueológicos de lo que fuera el primer cementerio de la ciudad, hace más de 300 años.
Da igual el misterio, su magia atrapa.
Como mismo atrapa la mirada de la estatua de Marta Abreu, justo detrás —o delante, como sea que fuere la posición que se adopte—, como quien cuida y contempla el entorno.
Esta estatua, erigida entre 1921 y 1924 por el escultor francés August Maillard en honor a quien fuera una de las mayores benefactoras históricas de la urbe, con su excelente estado de conservación, es sitio obligado de visita a quien arriba a estos lares.
Contemplar este monumento ahora mismo me provoca gran emoción y pienso en todos los hivers de Baire, un lugar icónico de nuestro país, que privilegian a nuestra colmena. Quizás ellos no sepan por qué, pero ahora comprenderán.
Sépase que antes, en el siglo 17, en este mismo sitio estaba enclavado el campanario de una iglesia. Pues acá, Rosalía Abreu, hermana de Marta, fue quien se encargó de concretar se materializara este monumento fundido en bronce sobre un pedestal de granito verde oscuro.
Si rodeamos la base, podemos apreciar alegorías de la obra de Marta Abreu y el escudo de la ciudad en su parte frontal, mientras nos pareciera que ella nos observa sentada con un libro en sus manos. Y he aquí el por qué recordar a esos seres de luz de Baire, es que resulta que ese libro, escrito por Luis Estévez —importante personalidad de la ciudad—, se titula: Desde Yara hasta Baire.
Este monumento también tiene su mitología. Se piensa que debajo de él hay todo el tesoro personal de Marta Abreu.
Hay otras versiones que precisan lo que hay enterrado: una caja de plomo, construida para la ocasión, que contiene un ejemplar de cada uno de los periódicos de la época en la localidad, una colección de monedas de plata, fotos de lo que fuera la Iglesia Parroquial Mayor antes y luego de su demolición en aquel período cronológico, un ejemplar de la novela Los vidrios rotos, de Francisco López Leiva, un soneto de Augusto Vidaurreta, entre otros artículos.
Sea lo que fuere que hay oculto debajo, uno solo puede suspirar ante su magnificencia, besar los pétalos de las flores que le rodean, contemplar el paisaje e invitarles a todos ustedes a venir para compartirles la emoción de algo sublime como este entorno especial que les recibirá con una sonrisa, la misma sonrisa que les ofrece, a todos, ¡un abrazo de luz!
¡Muchas gracias por tu visita!
©Copyright 2025 Roswel Borges Castellanos. Todos los derechos reservados.
Esta publicación fue traducida parcialmente con Google Translate y cada fotografía fue realizada con un iPhone SE con el consentimiento de los implicados.

Si aún les quedan votos de testigos, consideren votar también por el testigo que dirige @stresskiller