En ocasiones nos aferramos al pasado. A una persona o a un objeto y sin darnos cuenta perdemos tanto momentos bonitos con lo cuáles podríamos haber sido felices. La vida es una sola hay que vivir día a día. Si no somos feliz en donde estamos es mejor seguir su camino recordando que el dolor sólo dura unos días. Después vendrás muchos días más pero lleno de felicidad. Nosotros somos quien decidimos nuestro futuro siempre y cuando Dios este de primer lugar.