Un día quede en reunirme con mis compañeras de clases, después del almuerzo en la universidad. Mientras que llegaban me mudé del pasillo principal a uno de los salones que estaban abierto y al parecer no era la única que quería comodidad porque entraron un grupo de chicos a conversar. Quiero comentar que me llama mucho la atención los hombres de tez blanca, medio gorditos y con barba. El punto es que dentro de ese grupo había un muchacho que cumplía con las características, pero obviamente tenía que disimular.
A los minutos el grupo se separó y solo quedo el muchacho que me parecía simpático, me sentí incómoda un rato y eso aumento cuando él me ve y dice:
Me puse algo nerviosa porque sonrió y no pude evitar que se me trabara la lengua.
Muchas veces tengo complejos e inseguridades y no creía que un chamo tan simpático, prefiera estar en un salón solo hablando conmigo. No creí que tuviera clases en esa aula porque no tenía bolso y desde el principio se notó que entraron al salon solo para sentarse.
Tenía un empeño en demostrar que no, realmente no quería decir una estupidez y dañarlo.
Me quedé callada un rato y en segundos entraron otros chicos de la universidad, de ellos si tenía la completa seguridad de que eran gay y le dijeron:
Mi corazón se rompió de la desilusión y hasta ahí duró mi espontáneo amor platónico. Respeto las preferencias sexuales de cada quien... Pero no jueguen con mis sentimientos, sonriendo de esa manera!
(La foto la tomé hace mucho tiempo pero de cierta forma la relaciono con el tema).
Gracias por leer otra de mis historias y será hasta luego... Un cálido abrazo!