Así son ellos, los hombres que han dejado valores, que han dejado ejemplo de gallardía ante la vida. Ni la enfermedad amilana sus deseos, su norte, su empeño. Siguen, luchan y se paran valientes.
Permíteme con humildad responder con mi experiencia a tus dudas que suelen aparecer en estos días...
A mi me preguntaron muchas veces si valió la pena, si debí luchar. Y sí, valió la pena, porque no era mi lucha, era la de él (mi padre), era su desición, yo sólo le acompañé hasta donde Dios le dio vida. Y lo volvería hacer porque se llevó con él la sensación de que no luchó solo, de que había alguien parado a su lado, como muleta, animando su esperanza. Eso lo compensó todo.
❤️
Entiendo ahora que estamos acá hasta que Dios quiera, nada ni nadie alarga ni un poco la vida, todo tiene su tiempo.
Te abrazo.
RE: ¡Al fin el vuelo!