Feliz sábado tengan todos mis apreciados lectores, en esta fresca y hermosa mañana les quiero compartir una bonita anécdota de siembra y que me hizo reflexionar en que no se necesita siempre de grandes extensiones de terreno para poder mantener cultivos sanos, para el consumo propio en nuestros hogares.
Días atrás acompañe a un gran amigo a realizar la tumba de un árbol de teca, madera que sería procesada después en una carpintería en la construcción de camas y muebles, mientras se cubicaba la madera después de tumbado el árbol; sobro un retaso de concha de teca en forma de canoa ya que estaba hueca, a lo que inmediatamente decidí traerlo a mi casa con el fin de llenarla de abono (tierra negra, bosta de vaca y caballo) para desarrollar allí la siembra de unas semillas de cilantro que tenía recolectadas.
Luego de pasar unos días y manteniendo un estricto cuidado en cuanto al riego de este espacio, empezaron a germinar las semillas y a formarse en mi canoa de teca esa pequeña siembra de cilantro; que utilizare en el consumo propio en las comidas que preparamos en mi hogar, una forma de comer sano y saludable nuestros productos.
Espero lo disfruten e invitarlos a que saquemos provechos de cada espacio libre que tengamos en nuestros hogares para sembrar, feliz día. Saludos fraternales.