Coincido con esa visión.
Contrariamente a lo que suele interpretarse, creo que los acontecimientos que están generando cierto ruido en distintos puntos de latinoamérica resultarán en el mediano plazo en una reafirmación de las instituciones democráticas. Y Venezuela no será la excepción.
En Bolivia, por ejemplo, a Evo Morales no le quedará más remedio que terminar admitiendo que su insistencia en perpetuarse en el poder fue un grave error, la sociedad no se lo toleró. Cierto que la izquierda en este caso está queriendo imponer un discurso que hable de un golpe de estado, pero una cosa en todo caso no quita la otra y no les quedará más remedio, de cara al futuro, que reconocer el error en cuanto a la pérdida de credibilidad y de poder que significa la perpetuación indefinida.
En Chile se está evidenciando que, tras las primeras manifestaciones violentas, el reclamo social deberá tomar una vía democrática y respetuosa de la institucionalidad para que pueda hacerse efectivo. Y el gobierno ha sabido desde el primer momento dar señales conducentes en tal sentido. Poco a poco los propios activistas sociales se van dando cuenta que la violencia irreflexiva y sostenida no les representará más que pérdidas. Tan solo puede que persistan los más radicalizados, pero la fuerza por la fuerza en sí no encuentra adeptos de forma masiva en el mediano y largo plazo.
Todos estos sucesos están empezando a generar ciertos acuerdos básicos entre las dirigencias políticas latinoamericanas que poco a poco van a ir desembocando en una condena a todo gobierno, sin importar su color o bandera, que busque perpetuarse de manera indefinida. Y esto evidentemente toca muy de cerca al caso de Venezuela.
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7y
RE: Por algo se empieza