Soy como una niña; amo la protección, las princesas, el color rosa; los libros en mi cara para olerlos, si tienen muchas letras y dibujos los termino en un momento. Llévame a un parque y pasaré horas en los columpios, también eligiendo ramas, hojas y rocas perfectas para llevar.
Soy como una adolescente, me pregunto qué es el amor, soy bochornosa, me encanta y odio los episodios vergonzosos en mi vida. Hablo hasta por las rodillas y los codos, como sin cesar, paso horas en la tienda eligiendo que llevar.
Soy como una adulta, llevo una agenda a todos lados, trabajo sin parar y ordeno mis finanzas para que a la casa tenga que llevar… a veces odio escuchar a los demás.
Soy como una anciana, amo dar sabios concejos que encuentro en los libros, en la religión y en mi vida. Estar en casa y descansar. Ver a los más jóvenes y regañarles por lo que estén haciendo mal. Mi familia me trata como un tesoro y yo trato de ser justa…pero es difícil cuando eres mimada y no has vivido justamente nada.
Escrito el 13/05/2020.