Cuando la naturaleza reclama sus espacios y es indomita,
Mostrando su furia de piedras y humo a mil grados.
Eres de fuego en centro américa desde del centro de la tierra.
Quiero tu paz que es mi paz entre crugidos y llamaradas,
Esperemos juntos que regrese tu furia majestuosa.
Tu furia quiroclástica limpia tu morada cubierta de tejas.
Nadie se interpone a tu colada por causes y montañas.
El fuego que de las entrañas de nuestra tierra misma emanas.
Quema y purifica las heridas que al pasar del tiempo sean hechas.
No permitas que nadie te cuestione y limite tus fuerzas.
A la mierda aquellos que creen dominar tus tierras llanas.
Sientan entonces mi último abrazo de fuego y cenizas.
Soy el dueño de mis emociones con lenguas de mil fuegos.