A puertas cerradas jamás se ve más allá, más allá del éxito deportivo, más allá de la fama, más allá de lo que parece una vida soñada, pero que aveces, y solo a aveces, no lo es.
¿Qué tal te sentirías tu éxito como persona está atado a tu éxito deportivo?
Ese es el caso de muchos deportistas, no solo hoy en día, sino a lo largo de la historia. LeBron James, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, y hasta el mismo Michael Jordan.
A veces los fanáticos, por el simple hecho de ser fanáticos, creen que tienen poder sobre un jugador que juega para el equipo que ellos apoyan. Un ejemplo muy claro de esto es el de LeBron James, que dejó Cleveland en 2010 para ir a buscar un campeonato con el Miami Heat.
LeBron le dio 7 años increíbles años a Cleveland, pero cuando llegó el momento para él de tomar una decisión por el bien de su carrera, ¿qué hicieron los fanáticos de los Cavs? ¡Quemaron su camiseta!
Los fanáticos de la franquicia de Cleveland prendieron en fuego el jersey de LeBron James, lo llenaron de apodos insolentes y lo convirtieron en el ser más detestable de la ciudad. Lo más irónico es que años después, regresaría a la franquicia para darle su primer título en la historia, y por supuesto, convertirse en el jugador más amado... De nuevo.
Otro caso es el de Carmelo Anthony, jugador que inició su carrera en Denver y rápidamente se convirtió en uno de los anotadores más reconocidos de la NBA. Tras varios años con los Nuggets, Carmelo puso su vista en los Knicks, equipo de Nueva York, su ciudad natal, que además buscaba armar un equipo para el campeonato.
El equipo de la Gran Manzana hizo todo para hacerse de los servicios de Anthony, y por supuesto, "Melo" también hizo todo para acabar jugando en el Madison Square Garden.
Para hacer el cuento corto, lo cierto es que sí, Carmelo jugó seis temporadas y media en Nueva York, y no, no ganaron un campeonato. De hecho, sus últimos años en el equipo, aunque no fueron fatales para él en lo individual, si fueron muy negros para el equipo.
¿Cómo terminó?
Carmelo fue prácticamente echado a patadas del equipo en el que siempre soñó jugar.
No todo lo que vemos, en cuanto a éxito deportivo, puede ser lo que parece. A veces soñamos con ser una de esas estrellas, esas que salen en portadas de diarios, que son reconocidos a donde quiera que van, pero... ¿Realmente sabemos lo que eso conlleva?