La cuestión es que de hace una semana para acá, repentinamente dejo de comer, cabe destacar que el ama el jamón, y la carne y ni estas cosas se le antojaban, mi hermana decidió llevarlo al veterinario y le diagnosticaron un daño hepático, necesita varias medicinas (ampicilina(no se consigue en Venezuela), y complejo B) para mejorar, además de algunos exámenes. Yo estoy sumamente triste pues prácticamente se que es lo que le ha sucedido, en mi país #Venezuela muchas cosas desaparecen repentinamente como la Gatarina, su alimento, por lo que comenzamos a darle alimentos que a lo mejor no cubrían todas sus necesidades como gato (grave error) pero no podíamos hacer más nada, pues no se conseguía, de repente volvió a aparecer, pero su precio tiene un valor demasiado alto, solo un kilo vale aproximadamente 15 millones ( unos 4-5 sueldos mínimos), por lo que comprarla era muy complicado.
Lo cierto es, que así como mi gato se ha enfermado, muchos animales más están padeciendo la crisis de Venezuela, sin contar a las personas que están muriendo por falta de medicinas, esto es un caos y es sumamente triste que por no poder comprar el alimento en este caso de mi gato se haya enfermado; por culpa de una inflación sin sentido que cada día se dispara más y más.
Esta es la realidad de Venezuela, de verdad quiero abrirle una ventana informativa sobre lo que sucede en el país donde vivo, así como posteo cosas divertidas o positivas, es necesario mantener los pies sobre la tierra como dicen aquí. Saludos y un abrazo, gracias por leerme.