Muchas dudas surgen en nuestra cabeza y en la de cientos de mujeres cuando en algún momento descubrimos que nuestra pareja ha estado viendo porno con frecuencia.
La facilidad con la que en la actualidad se puede acceder a estos sitios hace aumentar más y más, el número de hombres que consumen pornografía, esta lista no discrimina estados civiles ni edades ya que esto guarda relación con el natural instinto masculino.
También es una realidad que después de cierto tiempo, (6 a 12 meses según expertos), la pasión en la pareja disminuye.
¿Ya no le gusto?, ¿dejo de amarme? ¿no lo excito como antes?, ¿se habrá aburrido de mí, ¿soy mala en la cama? ¿me está engañando con otra? Son preguntas que nos surgen cuando estamos pasando por esa pequeña meseta, pero no debemos asustarnos es algo completamente normal, solo debemos identificar lo que sucede y tomar las riendas del asunto para reinventarnos en el campo sexual.
En la pareja debe existir dialogo y confianza de manera que cualquier propuesta nueva o conocida sobre el tipo de encuentro sexual, pueda ser consensuado y llevarlo a cabo para lograr el placer de los dos, dependerá en gran parte de las muchas o pocas ganas que se tenga de buscar nuevas prácticas y de lo que uno esté dispuesto hacer, pero siempre debemos tener en cuenta que la satisfacción debe ser para ambos .
Lo que un hombre quiere en la cama debe ser lo mismo que lo que la mujer esté dispuesta a hacer y viceversa. En el amor y el sexo deben salir beneficiados los dos.
Existen distintos métodos, que pueden ayudarnos a realizar cambios en nuestra rutina o experiencias novedosas, que la pasión haya disminuido un poco no significa que todo esté perdido solo debemos buscar esa “gracia” que nos unió al comienzo de nuestra relación.
Inclusive puede llegar a ser mucho mejor ya que después de cierto tiempo la confianza aumenta y podemos sentirnos más en libertad para expresarnos abiertamente sobre nuestros deseos y fantasías.
Renovar nuestra energía sexual a partir de nuevas prácticas que nos llenen de placeres emocionantes ,nos parecerá, tal vez, algo incómodo al comienzo pero al final esta innovación reavivará la pasión y el erotismo que sientes que se va perdiendo.
Existen muchas maneras de innovar desde la palabra hasta encuentros que incluyan a alguien más.
Aquí te dejamos una lista de sugerencias algunas ingenuas y otras más picantes y atrevidas para que puedas ir incorporando.
Si eres un poco tímida y pudorosa intenta con algo que no te haga sentir tan incómoda, como mensajes que lo motiven a fantasear, por ejemplo: “estuve recordando aquel viaje en el que lo hicimos en la playa deberíamos repetirlo o citando algún encuentro fogoso que hayan tenido”.
Déjale en claro lo que te gusta que te hagan y dile a él que haga los mismo sin tapujos ni pudores: Me encanta lo que me haces sentir,disfrutas estar dentro de mi ? que te gustaría que te haga ahora? son algunas de las frases que puedes utilizar.
Utilizar el lenguaje sucio o dirty talk sirven de gran ayuda, pueden usarse como previa, durante el sexo y después. Existen dos tipos de categorías dentro de ese lenguaje nada más debes ponerte de acuerdo con tu pareja para empezar a usarlo ¡y a gozar!
Soft-core: Va desde frases dulces y tiernas, hasta pedidos un poco más atrevidos y calientes
Hard-core: Ya implica el uso de palabras más fuertes, la imaginación es más ardiente y es la que rige cada frase, incluyen un poco de groserías y frases vulgares.
Y entre otras cosas ya un poco más fuertes podemos citar:
– Despertarlo a la mañana con sexo oral.
– Tener sexo con la luz encendida para que te vea.
– Dejarle que te de nalgadas.
– Si tienes la posibilidad de hacer que se escape de su trabajo al medio día para tener sexo en un motel.
– Ver juntos una película porno y recrearlo
– Usar disfraces, tener sexo con máscaras, incluir cosas comestibles, hacer juego de roles.
Estas son algunas de las sugerencias, tal vez ya hayas pensado en alguna de estas opciones para salir de la rutina y reavivar la pasión. Todo es válido siempre y cuando no haya un daño emocional o que implique algún riesgo físico. Recuerda que el objetivo de estas prácticas es llegar al placer mutuo para que el goce y el éxtasis tengan un final asegurado.