Pensar , estrujar , medrar, avanzar,
enviar al centro de la mente las ocurrencias más inverosímiles,
alcanzar el estado máximo de la perfección,
obviar las que solo incomodan el paso de lo certero,
alejar el lastre que condena el éxito
al más absoluto fracaso, al abandono, al destierro,
al obstrascismo infinito...
Arrojado como quien tira la basura lejos de su lugar ,
en el lado más vil de la vida, en el desprecio que marca
como si de un tatuaje en la frente se tratase...
¡Qué todos lo vean !
para juzgar, para culpar sus actos.
Quién determina ese preciso instante,
el que pone fin a todo proceso,
anverso y reverso que se disputan el trono
sin entender que su convivencia es una quimera,
arrastrar la hiel, la pena, el desabrimiento, la amargura...
La desmotivación como meta que mata el ingenio.
Allí fenecen tus estúpidas ideas.
Fotografía de mi autoría.