Tu que vives aletargada tras la cosecha externa, rodeada de riquezas que vuelan hacia los mismos bolsillos, migajas que quedan en manos de luchadores que levantan las persianas y las bajan en la marmota diaria para la supervivencia.
Esa ciudad esperanza que nunca duerme, que gira y gira a través de sus arterias, soportando todo el tráfico en su lomo y en sus venas el desecho impregado.
Esa escapada imposible aplomada en los pies, en la huida motorizada te dejas ver en un rastro que se difumina en el horizonte, tan solo son sueños, ilusiones ópticas que juegan a distorsionar realidades insondables.
La ventana indiscreta que descubre a los valientes que se atreven a mirarla de frente, desafiante , sin miedo a la lucha eterna por la conquista interminable.
Video de mi autoría.