Si hay algo que no podremos hacer,
es cambiar el destino que nos tocó vivir.
Lo que sí podemos,
es decidir cómo reaccionar ante él.
Elegir entre quejarnos o pelear,
entre deprimirnos y apartarnos
o tomar el impulso necesario
para batallar y vencer.
Ser positivos o pesimistas,
perseverantes o llorones.
La decisión nos acercará
al triunfo o al fracaso.
Tú decides hasta dónde quieres llegar.
Los límites están en tu mente.
¿Qué escoges?
Fotografía propiedad familiar
Pico Naiguatá, Cerro Ávila, Caracas.
Diciembre 20, 2015.
Hora: 6:02am