Hola Emilio. En primer lugar, valoro muchísimo el esfuerzo de sentarte a redactar y compartir esto aún con las dificultades eléctricas y la acumulación de trabajo; quienes estamos en esto sabemos lo cuesta arriba que se hace a veces, y se agradece profundamente tu constancia.
Sobre tu reflexión, me llegó en un momento muy oportuno. Es impresionante cómo esa dinámica defensiva de la que hablas no solo ocurre en la pareja, sino que se extiende a absolutamente todas nuestras relaciones. Últimamente lo vivo muy de cerca con mi hijo; por la etapa en la que está y ese ego tan monumental propio de la edad, siento que oye, pero no escucha. Cualquier observación o comentario lo percibe como un ataque y salta de inmediato a defenderse, y como madre resulta sumamente frustrante tratar de tender un puente.
Tienes toda la razón: nos hemos acostumbrado a escuchar para "responder" y proteger el ego, en lugar de escuchar para comprender. Nos cuesta bajar la guardia y recordar que enfrente no hay un adversario, sino alguien con quien queremos conectar.
Un abrazo grande, gracias por dejarnos reflexionado sobre esto.
RE: Hablar, Escuchar, Comprender… -Recursos y Fortalezas para una Sana Relación- Reflexiones desde La Disfunción (ES/EN)