Es curioso cómo esa decoración pesada y las vitrinas de "mírame y no me toques" nos marcaron tanto; al final, terminamos buscando en nuestras casas ese aire que nos faltaba de niños. Te entiendo perfectamente con lo de la soledad reconciliada; cuando uno descubre que la paz mental pesa menos que un mueble de madera gruesa, ya no hay vuelta atrás.
Y sobre los amigos que quieren "corregirle" la vida a uno... bueno, parece que es un mal común. Tienes razón: un saludo por teléfono de vez en cuando es el filtro perfecto para que no nos quiten la tranquilidad. Qué bueno que tu ventana al Ávila sea ahora tu mejor adorno. ¡Gracias por tu comentario tan espectacular como siempre!
RE: Letras Inspiradoras: Minimalismo del alma / Inspirational Letters: Minimalism of the Soul