Gracias de corazón por tus bellas palabras. Me emocionó mucho leer lo que escribiste, porque sí, el amor de mi papá fue y sigue siendo una de las fuerzas más profundas en mi vida. Su ternura, su alegría, su forma única de hacerme sentir segura y amada dejaron huellas que me acompañan cada día. Él fue, sin duda, un modelo de amor incondicional, y me alegra mucho saber que eso lo percibiste en mis letras.
Gracias también por tu bendición. La recibo con gratitud y te la devuelvo multiplicada. Que Dios bendiga también tu vida y tus vínculos, y que nunca falten los abrazos que nos sostienen.
RE: Tejer vínculos y despertar sentimientos: una historia que también es mía / Weaving bonds and awakening feelings: a story that is also mine