La vida es inesperada,
en ocasiones lleva y trae
situaciones y contextos
que no nos deja contentos-
Así Dios reparte el aprendizaje,
dices.
Si entristecía,
sola en mi habitación
tal cual refugio de mis llantos,
secaba mis lágrimas y salía de allí.
Hay momentos en que la
soledad me empuja.
No necesitaba estar más
allí aguarapando mi corazón.
Sucede que tú ya no estás,
y a plena víspera de tu cumpleaños
no sé nada de ti.
Llevaste nuestro amor en una maleta,
lo has troceado.
Quizás así sea más fácil de empacar,
espero y los momentos de llantos
descontrolados no tengan
lugar en ti,
pero sí que recuerdes cuanto
Te Amamos.
Lo más cercano que podríamos
sentir es una llamada
y la condolencia
de fotos pasadas.
Pero admito,
que no iguala tu cercanía
y menos aún tu sonrisa
de niño travieso.
Admito entonces a plena
sinceridad que,
Te extraño papá...
Escrito por: Ana Pialejo.