MI AMADO SEÑOR Y Padre Celestial,
Gracias hoy y siempre por permitirme estar en tu presencia. No he sido perfecto(a), me arrepiento de todos mis pecados y te pido que me perdones. abriendo mi corazón y buscándote donde te encuentres digo Acepto a Jesús como mi Señor y Salvador, reconozco que Él murió por mis pecados, resucitó al tercer día y hoy está sentado a la diestra de Dios Padre. Gracias por perdonarme y escribir mi nombre en el Libro de la Vida. En el nombre de Jesús, Amen.