Lo extraño es que apenas hasta el 4to me enteré de este extraño concurso con imágenes de @saulos e invito a
@tsunsica y
@ailindigo a participar aunque como buena procastinadora pongo esto a un día de cerrar el concurso...
No sé ni por qué recorro el mercado si al final me voy con las manos vacías o termino por comprar cosas que ni necesito y luego me arrepiento de haber adquirido, ya me iba a regresar pero al mirar atrás noté que tanto adelante como atrás la fila de puestos ambulantes parecía interminable, daba lo mismo por cual extremo salir así que lo dejé a la suerte, si veía a alguien vistiendo de negro regresaría por donde vengo, si veo a alguien vistiendo de un color fosforescente seguiría de frente, entre tanta gente vi a alguien con una sudadera amarillo muy prendido y jeans negros, eso no me da la respuesta sencilla que buscaba así que para no complicarme decidí salirme por un pequeño pasaje entre los puestos.
"¡Libertad!" pensé al salir de entre los toldos que cuelgan a los lados de cada puesto, pero vi aun más vendedores que sin perder tiempo se me acercaron ofreciendo sus diversas mercancías, a todo respondía con "no", "no me interesa", "ya tengo" sin siquiera ver lo que ofrecen.
Uno de los tantos vendedores no se dejó ignorar, me puso frente a la cara un objeto color marfil y detuvo mi caminar.
"No se puede perder esta oferta limitada, ¡solo por hoy! tengo estos huevos de codorniz al 2x1" dijo entusiasta sin quitar el artículo de mis narices.
"Eso no es un huevo de codorniz" respondí desinteresada pero sin dejar de ver el objeto, aunque a decir verdad era imposible no verlo ya que acaparaba toda mi visión.
"¡Ah! ya veo que usted si es conocedora, solo por eso le ofrezco 3 al precio de 1" el vendedor siguió insistiendo "son huevos de delfín, contienen muchos nutrientes y propiedades, son muy buenos para el cerebro, contienen muchos antioxidantes y rejuvenece la piel, no encontrará oferta similar en ningún otro lado."
Su tono de voz era muy animado y lo decía con tal convicción que su entusiasmo se me contagió, sonaba muy buen artículo y cuando le pregunté el precio me dio uno muy bajo, era una oferta irresistible pero no quería ceder tan fácil.
"Suena bien el precio" dije haciéndome la mujer de negocios considerando el trato, "pero no necesito 3, con uno me basta para probar el producto, además no tengo ni la mitad del monto que pide."
Comenzamos a regatear, el ofrecía 2 por menos precio de su primera oferta del 2x1, yo seguía diciendo no tener suficiente y terminamos por cerrar el trato cuando aceptó unas pocas monedas por 1 solo artículo, "y una goma de mascar" agregué a nuestro diálogo cuando saqué de mi bolsillo un paquete de goma de mascar junto con las monedas.
Me sentía muy contenta por la excelente oferta que conseguí, no podía esperar a alardear sobre cómo conseguí un huevo de delfín a un precio que no encontraré en ningún otro lado.
Al llegar a casa dejé a Delfino... cuyo nombre le di en el trayecto; en una repisa junto a mi cama y me fui a hacer mi rutina de cualquier otro día, nada fuera de lo ordinario, solo salvar al mundo de hordas de zombies, diario lo hago, en línea y con consola de videojuegos pero diario salvo al mundo, cosa normal.
La noche cayó y lo único que iluminaba el sitio era la luz del televisor que seguía mostrándome a los infectados por eliminar, ya cansada me fui a mi habitación y vi el huevo moverse, "¡nacerá un delfín!" exclamé emocionada y corrí a buscar un balde para llenarlo de agua, supongo que ya no recibiré los beneficios del huevo si nace Delfino. Fue hasta tener medio balde lleno de agua que caí en cuenta... los delfines no nacen de huevo... entonces ¿qué compré?.
Entré con cautela a mi habitación sin saber que es lo que está por nacer, vi varios de los bordes del huevo reventados, ahora parecían varios huevecillos apilados entre sí, muchos abiertos, otros aún palpitando, de su interior salían infinidad de arañas, parecía que no dejarían de salir, pensé que jamás terminaría de aplastarlas a todas, incendiar el lugar parecía una buena solución aunque muy radical.
Esa noche no dormí, me la pasé buscando exterminadores que trabajen a toda hora y durante el tiempo que estuve esperando en la calle a que los que me atendieron llegaran no dejaba de repetir en mi cabeza una hermosa reflexión, la cual es "no todo lo acuático nace de huevo y no todas las ofertas son buenas," pero sobre todo me quedó muy claro que no soy buena para los negocios.