A pesar que siempre nos dicen que venimos a este mundo a ser felices pasamos por diferentes situaciones cada día, y todos pasamos el proceso de nacer, crecer, reproducirnos y morir. Algunos ni se reproducen, pero el caso es que no estamos preparados para este desenlace la partida de un ser querido, que ha compartido alegrías tristezas es parte de uno en todos los plano un apoyo incondicional. Y que esta persona ya no estará, se ha ido y solo nos queda el recuerdo de todo lo vivido. Cuando fallece un ser querido solo queda los recuerdos no se lleva nada solo lo vivido nada material, así que a vivir como si fuera el ultimo día hoy estamos mañana no sabemos.
Estamos en una sociedad que deja poco espacio para mostrar las emociones y asimilar el duelo. Es asombroso ver como el mundo nos exige tras esta traumática perdida, recuperar nuestras vidas, que volvamos a nuestros trabajos o a tener buena cara cuando aún estamos en shock. Se necesita tiempo y espacio para poder superar las emociones que nos deja un acontecimiento así.
Saludos. Rita Osorio.